Proyecto de investigación doctoral
Doctorado en Historia del Arte
UNAM 2024 - 2027
Este estudio se centra en la emergencia de obras que surgen en el período de cristalización de tecnologías asociadas al sonido y la escucha ocurrido a finales del siglo XIX, en las que la partitura es producida en relación con otros medios y materialidades. Estas obras se valen de una serie recursos para provocar, invitar o dirigir hacia una escucha que aquí situaremos como intermedial: tanto porque son producidas a partir del cruce o fusión de medios diversos, así como porque circulan por revistas ilustradas, cartas, papeles personales, libros de poesía, entre otras formas de materialización. Es decir, entendemos su dimensión intermedial a partir de sus poéticas de producción y los dispositivos de exposición por los que circulan.
Es relevante comprender que la emergencia de estas obras son parte de una transformación radical en los modos en que los sujetos modernos se vinculan con lo audible. La invención de una serie de artefactos dedicados al registro, transmisión, reproducción y archivo del sonido, como el fonoautógrafo (1857), el teléfono (1954-1876), el fonógrafo (1877), el gramófono (1887) y la radio (1895-1897) no deben ser leídos únicamente como soluciones técnicas a problemas de comunicación, sino como nodos dentro de una reorganización más amplia de los sentidos, del conocimiento y de las formas de subjetivación propias de la modernidad. Asimismo, las prácticas de escucha de disciplinas tan diversas como la medicina, el arte, la arquitectura, la música, e incluso la vigilancia policial, están atravesadas por una serie de perspectivas epistemológicas, normativas institucionales, metodologías de trabajo y formas de valoración que son parte de un entramado cultural e histórico complejo.
A partir de este momento, observamos que la partitura deja de ser —exclusivamente— el medio principal de transcripción/inscripción, difusión y archivo en el régimen musical del siglo XIX, para también abrirse a ser un espacio liminal de exploración visual y conceptual, dando paso a nuevas dimensiones de lo audible. Si bien continuó siendo un dispositivo central para la producción de obras y la transmisión de epistemologías en los espacios institucionales destinados a la formación y apreciación de la música, como conservatorios y salas de concierto; en los márgenes de estas instituciones encontramos una serie de transformaciones en la noción de partitura que se verán expandidas y consolidadas en diversos movimientos artísticos durante el siglo XX.